


¿Os acordais de la pintada que habia en el muro de enfrente de el estudio de los arquitectillos motivados que conocimos un día en Granada?
Érase una vez un pequeño niño perdido. Buscaba bajo las piedras y tras su sombra pero nunca se encontraba. Jugaba con las estrllas y susurraba a las nubes secretos que guardaba el viento. Preguntaba a las montañas más altas y a los viejos más viejos, pero nadie le daba respuesta.
Un día saltaba de planeta en planeta recogiendo sueños cuando tropezó con una lata que sonaba a cascabel. La cojió y pulsó su cabeza y una gran llama de color lo inundó todo y ya el suelo no era suelo ni el cielo, cielo, todo era color, el color era todo. Lo miró y perdió su vista en él. El niño estaba maravillado. De repente un brillo le hizo cerrar los ojos, y cuando los abrió vió un pequeño niño frente a él, mirándole.
- ¿Quién eres?- le preguntó. El pequeño niño sonrió y tocó su mano.
- Soy tu sonrisa - dijo suavemente mientras se conventía en luz y se fundía con su brazo, con su hombro, con él. El pequeño niño perdido suspiró y miró arriba, sonrió y sintió al viento decirle algo bonito.
Vivimos, pero sentimos algo realmente? Creo que estoy muerta y tengo que volver a empezar a pintar. ( Es que me he emocionao)
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